domingo, 27 de marzo de 2016

La estética musical desde la antigüedad



«Como bien sabemos, para los teóricos que se alineen sobre la vía trazada por Zarlino, la naturaleza representará siempre la fuente de toda legitimidad, mientras que las leyes de la armonía serán tales porque se pueden extraer ágilmente de ese gran libro, abierto a cuantos lo saben leer, que es la naturaleza. Este libro se ha escrito –como decía Galileo- en la «lengua matemática»; de aquí que el teórico de la naturaleza pueda recabar, tras la atenta observación de la naturaleza, las leyes eternas que regulan el mundo de los sonidos. Por lo visto, Zarlino, a través de la división matemática que llevó a cabo del espacio sonoro comprendido en una octava (1/2), individualizó la división armónica fundamental, es decir: la tercera mayor que corresponde a la relación de 4/5; la tercera menor que corresponde a la relación de 5/6, y la quinta que corresponde a la relación de 1/3. Estos intervalos son consonantes, produciendo tal impresión en nuestro oído a causa de que guardan correspondencia con una división matemática de escala. Ahora bien, esta primera e importante aproximación a la armonía, por medio de la individualización del acorde perfecto mayor como su fundamento, no es más que el primer paso hacia ulteriores deducciones que abrirán el camino a implicaciones mucho más relevantes en el plano musical»

E. Fubini

domingo, 22 de noviembre de 2015

22 de noviembre Día internacional de la Música




«La  música expresa lo eterno y lo ideal. No se refiere a la pasión, el amor o la desesperación de tal o cual individuo, sino a la pasión, al amor y a la desesperación en sí »

R. Wagner

sábado, 26 de septiembre de 2015

Un compositor de melodías



Félix Mendelssohn Bartholdy, nació en Hamburgo el 3 de febrero de 1809 y murió en Liepzig el 4 de noviembre de 1847. En esta última ciudad había nacido Beethoven en 1770. Mendelssohn era hijo de un banquero y nieto de un filósofo. Compositor, director de orquesta y de formación universitaria, es uno de los románticos más significativos. Sus obras más conocidas son “Sueño de una noche de verano”, “Romanzas sin palabras” y “Sinfonía italiana”.
Félix Mendelssohn expresa en esta carta lo que significa para él la melodía de una música. Leela despacio.

«La gente se queja a menudo de que la música es demasiado ambigua, de que los pensamientos que suscita cuando se escucha no son claros mientras que todo el mundo entiende las palabras. Para mí sucede exactamente lo contrario, no sólo en cuanto a un discurso completo, sino a cada una de las palabras; también estas parecen igualmente vagas, igualmente sujetas a equívocos respecto a la música genuina, la cual llena el alma de millones de cosas, mejor que las palabras. Los pensamientos que expresa la música que yo amo no son demasiado indefinidos para ser expresados con palabras, antes al contrario, demasiado definidos. De suerte que me doy cuenta de que, en todos los esfuerzos para expresar tales pensamientos, algo resulta ajustado, pero que, a la vez, algo falta en cada uno de aquellos. Si me preguntan qué pensaba cuando escribía, yo les respondo: sólo la canción tal como está. Y si se diera el caso de que se me hubiera ocurrido determinada letra para cualquiera de estas canciones, jamás desearía comunicarla a nadie, porque las mismas palabras no significan siempre lo mismo para individuos distintos. Sólo las melodías pueden significar lo mismo, puede suscitar los mismos sentimientos tanto en una persona como en otra, unos sentimientos que, sea como fuere, no son expresados por las palabras mismas».

Fragmento de una carta de F. Mendelssohn dirigida a M. A. Souchay, octubre de 1842.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Música y Arte


La música es el arte por excelencia,  superior a todos los demás en lo concerniente a su capacidad expresiva. La música es el lenguaje primigenio de los sentimientos; en esto radica su privilegio si se la compara con otras artes. El sentimiento no nos representa la emotividad personal sino más bien con respecto al intelecto del órgano privilegiado de acceso a los secretos más íntimos del mundo, a la esencia de las cosas y al mismo Dios. No hay ningún otro arte, a excepción de la música que éste sea de por sí, tan lleno de espíritu celestial.

W. H. Wackenroder


jueves, 27 de agosto de 2015

La música y el humor

El pasado viernes 21 de agosto falleció Daniel Rabinovich y en este espacio donde publico notas y cuestiones musicales no podía dejar de hacer mi humilde pero sentido homenaje


El viernes pasado, cuando leí del deceso de Daniel Rabinovich mientras miraba su foto sonriente posteada y reposteada una y otra vez en las redes sociales y la cantidad enorme de videos con los mejores momentos de su trabajo, no dejaba de pensar en lo maravilloso del trabajo de los buenos artistas y como se meten en nuestras vidas y las modifican. Daniel fue un excelente actor y cantante y un brillante humorista que con un solo gesto nos podía hacer partir de risa. Pero hay un centenar de buenos artistas y humoristas… ¿Por qué la muerte de Daniel me afecta tanto? Y la respuesta es simple: Porque Daniel Rabinovich fue integrante de Les Luthiers.

    Les Luthiers representa una de las manifestaciones artísticas más excelentes que ha dado el mundo cultural en la Argentina. Es claro que todos disfrutamos con los “chistes” y los remates de Daniel, pero atrás de ese chiste o gesto que nos hacía dar dolor de panza de tanto reírnos, hay un universo de trabajo y dedicación, de estudio y ensayo, de conocimiento y de un espíritu de superación. En medio de tanto producto “artístico” comercial, de plástico y berreta el trabajo y el arte de Les Luthiers brilla aún más.
Cualquiera que sepa algo (mínimo) de música se da cuenta que Les Luthiers pueden ser un coro, una orquesta o ambos simultáneamente y tocar música maravillosa de cualquier estilo o género. Cada sketch de Les Luthiers está estudiado hasta el más mínimo detalle y, de hecho,  creo que llamar “sketch” a cada número de los espectáculos de Les Luthiers es parte de la ironía que manejan, ya que esos números son piezas de música estupendamente realizadas e interpretadas.

    Gracias Daniel por tanto. Gracias por regalarnos tantos momentos de alegría y buena música. Gracias Les Luthiers por marcar el altísimo nivel que la música y el arte merecen.

    Carlos Núñez Cortés declaró: «ahora tendremos que aprender a jugar sin él» ¡Qué lindo ejemplo! ¡Qué espíritu jovial! Aún en medio del duelo por la pérdida de su amigo y compañero, siguen pensando en trabajar, producir y tocar… Los hombres excelentes nos enseñan siempre y de todas las circunstancias. Como músicos son modelo, como artistas son admirables y como personas son ejemplo.

Mr. ArzNova

viernes, 21 de agosto de 2015

Inspiración y técnica

    En la música, y de la misma manera que en la medicina, existen especialistas, cuya labor se limita a un sector determinado del arte sonoro. El músico folclorista aplica su actividad a la investigación, análisis y organización del canto popular. De otra parte, el musicólogo, y el musicógrafo tienden una red hacia la antigüedad y, desde así hacia nuestros días, van recogiendo datos, fechas, formas, teorías e infinitos elementos a cual más heterogéneos, que encauzan después de una corriente única, formando la historia del arte. Pero el compositor se mueve mucho más libremente; no es mi musicólogo ni folclorista; obedece a un impulso sobrenatural, que es la inspiración, y este elemento extra humano se alza sobre el pedestal de la técnica. Si en el proceso sentimental o imaginativo de su labor se haya la posibilidad de incluir un canto popular, el compositor busca para su obra aquello que más convenga al estado de su alma. He aquí porque siendo folclorista el músico creador, la incorporación del canto popular en la música organizada presente un estado caótico y se halla en pleno desbarajuste. 

Y vaya un ejemplo: Albéniz escribió una pieza para piano, perteneciente a la serie de Iberia y que, seguramente, todos conocemos: el corpus de Sevilla. Mañana luminosa, cases entoldado, flores, clarines, seises, luces, cantos religiosos, todo ello está maravillosamente escrito por Albéniz, pero el tema principal de la pieza es la tarara, y ya sabemos que la tarara se canta y se baila en la Nochebuena y delante del nacimiento.

sábado, 15 de agosto de 2015

Localizan el "oído absoluto"

LA GENIAL FACULTAD DE UNO DE'CADA 1.500 MÚSICOS


PARÍS (AFP). Un equipo de neurobiólogos descubrió que el llamado “oído absoluto” -que permite y permitió a unos poquísimos músicos geniales conocer una nota o las que componer un acorde- corresponde a una particularidad del cortex, generalmente hereditaria.



    Esta investigación divulgada por la  revista "Nature", fue realizada en Alemania por científi­cos del departamento de neurología del Beth Is­rael Hospital de Boston (EE.UU.), y contó con la colaboración de unos 60 músicos, de los cuales 11 fueron reconocidos como casos de "oído absoluto".



    Desde hace tiempo, la comunidad científica suponía que los músicos superdotados, capaces de identificar una frecuencia de hasta 16 notas por segundo -separadas o no- poseían una particulari­dad sumamente rara Y si bien la investigación no logró explicárosla singularidad, la localizó.


    Mientras que en el hombre común y corriente, es el hemisferio cerebral derecho el que intenta re­conocer una nota de música, en el músico con el oído perfecto, la zona equivalente se ha hiperatrofiado en el cerebro izquierdo. Precisamente, los estudios se realizaron sobre esta zona cerebral pa­ra evaluar esta lateralización, por medio de reso­nancia magnética.

    Sin embargo, no todo es cuestión de contextu­ras, ya que el estudio demuestra que si el oído no es estimulado y cultivado desde la niñez, tiene tendencia a desaparecer con la edad.


    Los científicos consideran que el "oído perfec­to" es un don rarísimo. Grandes músicos, como Vladimir Horowitz, trabajaron toda la vida para lograr identificar las notas, sin lograrlo. Mientras que otros, entre ellos Wolfang Amadeus Mozart, gozaron de este regalo desde que nacieron.


    Uno de los especialistas que más se interesó en este raro talento fue el psiquiatra norteamericano Joseph Profita, que descubrió a los! cinco años su oído absoluto, y se enamoró de la música. Según sus estudios, uno de cada 1.500 músicos goza del "oído absoluto".


    Para los que lo heredaron es una fuente de pla­cer increíble, pero también de sufrimiento, ya que cualquier nota en falso suma al poseedor del oído perfecto, en el peor de los tormentos.